domingo, 6 de septiembre de 2015

Crónicas de la alianza rebelde de A Lanzada (V)

Hoy, cuarto día de Virgo del año 832 de la era de Piscis, en la Alianza de A Lanzada, tras renovar el ritual de Aegis de la Alianza, nuestros personajes se deciden por investigar un ingente número de almas en pena que se dirigen hacia el Finis Terrae. Tras un desdén inicial "Bah, irán a la ermita de San Andrés" pasamos a una preocupación ingente "¿cómo? ¿Que se nos está salando el agua dulce por ésto?" y además se hizo notar la naturaleza especial del suceso pues las almas iban por el mar en lugar de por la tierra.
Aspecto de un fantasma en Ars Magica, cortesía de Calebais.

Así que ni cortos ni perezosos, decidieron coger "O Falcón", la carabela de Xan, e irse hasta la costa de la ermita. Allí descubrieron que las almas no seguían su trayecto normal hacia San Andrés, sino que eran atraídas hacia un pazo cercano.
El castellano del pazo les saluda en nombre de su señor y les acoge para pasar la noche apiadándose de "unos pobres viajeros". Una vez en el pazo, descubren que es una alianza dependiente de Duresca: la Alianza de Finis Terrae. Haciendo escapadas a fisgar en la torre del pazo, en la que hay un laboratorio hermético, en el que descubren un extraño espejo místico que absorbe las almas y está siendo usada por una maga rubia que suponen de la casa Bjornaer.

Maga Caballero le presta su cara a Mirambell.

Deciden esperar al amparo de la noche para intentar entrar al laboratorio y, mientras están accediendo al lugar son sorprendidos por una invocación de un murciégalo gigante de coror rojo, con dos brazos adicionales, varios ojos y un tamaño espectacular. No consiguen combatir a la criatura y la maga rubia sale de la torre para hacer gala de una increíble doma del ser, encerrándolo en un camafeo que se pone al cuello. 
Airada, la maga les increpa a salir de sus dominios y a presentarse, mientras el castellano del lugar hace infructuosos intentos por apaciguar la situación. Acaban yéndose, tras las consabidas presentaciones, sabiendo que se llama Mirambell de la casa Bjornaer, filii de Baruch de Duresca.
Cuando se están llendo de la alianza, el castellano les hace entrega, sigilosamente, de un documento que identifica a Mirambell y que tiene una críptica nota que dice "el espejo existe", 

Al volver a A Lanzada, las cosas no mejoran: un pequeño ejército castellano dirigido por Tarquino "el grande", mano derecha de Darío de Vedra, No les cuesta mucho expulsarles, dado que no sólo están amparados por el aura mágica de la alianza, sino que también se encuentran amparados por su pequeño bastón defensivo. Durante el corto asedio, Lucas intenta ver en la mente de Tarquino, encontrándose con el propio rostro de Diego de Vedra y cayendo en un pequeño crepúsculo, del que sale más sabio y con mayor comprensión del Enigma.

Laia envía varias cartas, a todas las alianzas de la península denunciando las traiciones y acciones de las alianzas de Duresca y Finis Terrae, así como de Tarquino, quien acusa actúa en nombre de la Alianza de la Luna y las Estrellas.

Noticias: 

El bosque cercano a la alianza ha comenzado a arder, un par de días después de la retirada del pérfido Tarquino.

Duresca anuncia la escisión de la Alianza del Finis Terrae de su mandato y protección, declarándola alianza independiente. 

Un ejército Portugués ha tomado la fortaleza de Valença y declara el Miño como frontera natural.

Rumores:

La fuente de vis del bosque se apaga y consume conforme avanzan las llamas.

Desde la alianza de Jaferiya está partiendo un contingente de magos hacia las tierras gallego-portuguesas.

Duresca tiene un conflicto interno muy grave.